12 dic. 2017

Elvis Boys 1978. Una historia de Tennessee

Cuando llegas estas fechas navideñas, es cuando nuestros oídos tienen la peculiar necesidad de escuchar grandes clásicos vocales o crooners con reminiscencias de jazz, swing, doo wop, rock and roll … podemos mencionar a gigantes como Frank Sinatra, Paul Anka, Nat King Cole, Bobby Darin, Del Shannon, pero de entre los grandes, me quedo, ¿cómo no? con Elvis Presley ; el mismo que nos ocupa este artículo.

Si hay algo en lo que Tennessee se diferencia de los demás grupos nacionales, además de ser el grupo vocal por excelencia, es en la variedad de proyectos e iniciativas que llevan a cabo o están involucrados. En este caso un disco dedicado únicamente a la figura de Elvis, y en el que interpretan un total de dieciséis temas versionando al rey del rock and roll. Isidro Arenas, Roberto Gil y Amancio Jiménez, nos demuestran una vez más, que son capaces de cualquier objetivo musical que se propongan.

¿Por qué Elvis Boys?...dejando un plano secundario el nombre de Tennesse? La historia se remonta al año 1977, fecha marcada en el calendario por la muerte de Elvis y que supuso un revulsivo social respecto a la figura del afamado artista. Tan sólo un año después, unos chavales de apenas trece o catorce años, coinciden en un colegio de Parla, con el gusto común de emular al Rey del rock and roll, dando pequeñas actuaciones ante un público recién adherido a la adolescencia. Lejos de cualquier atisbo profesional, más lejos aún de la probable idea de vivir de la música, estos chavales se lo pasan en grande disfrazándose de las diferentes facetas del homenajeado y haciendo actuaciones en el propio colegio. Años después, lo que empezó siendo un juego de niños, derivó a lo que luego conocimos como Tennessee, llegando a copar todas las listas de éxitos, vendiendo más de dos millones de discos.

A la raíz y la memoria de este conocido grupo nacional es donde nos lleva este proyecto, convertido en forma de disco. “Always on my mind” es el título de esta perfecta colección de temas. La apertura del disco llega con la cappella “Steadfast loyal and true”, preciosa balada que junto a “Kentucky rain”, “It hurts me”, o “Always on my mind” nos lleva a la parte más estremecedora, pero no nos confundamos, también hay Rock and roll y del bueno! con temas como “Lawdy miss clawdy”, “My baby left me” o “King of the whole wide world”. Un buen conjunto de canciones muy bien seleccionadas, bien producidas y meticulosamente grabadas… de entre ellas cabe resaltar “Flaming star”, “In the ghetto” o “Can´t help falling in love”, versiones nada fáciles de interpretar y mucho menos de grabar. Como me comenta el propio Roberto Gil “Ha sido un trabajo muy complicado, muy de escuchar atentamente; a la hora de diseccionar las composiciones originales hemos descubierto arreglos y cosas en las que nunca habíamos reparado, algunos temas, aunque parecen sencillos, son más complejos de lo que realmente parecen”.

Es un disco muy trabajado, además de ostentar gran riesgo, porque hacer versiones tan conocidas pueden ser susceptibles de comparativas. Evidentemente, ellos se han llevado las canciones a su terreno y a su estilo, sin menospreciar el original. En el plano de las voces, solo me cabe decir que están magistrales, como siempre y, en lo instrumental, como dice Amancio “podríamos haber tirado de colaboraciones y músicos de estudio, aunque hemos preferido trabajarlo nosotros casi todo. Isidro ha hecho prácticamente todas la guitarras, se lo ha currado mucho y ha demostrado que es un excelente guitarrista”. No por ello, vamos a olvidarnos de las colaboraciones de Ezequiel Naval (batería), Fernando Calderón y Sergio Sancho (guitarra), Richi Ruiz (saxos) y Jaime Zelada (piano).

Pues nada más, recomendar encarecidamente este disco y simplemente desearos buenas fiestas, salud y buen rock and roll. Siempre ELVIS !!!

[Redacción Nuevaola80. Lauren Jordan]

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