26 feb. 2020

Fallece Eduardo Bort, punta de lanza del rock sinfónico español

Ha fallecido el guitarrista y compositor valenciano Eduardo Bort, uno de los referentes nacionales del rock sinfónico con un primer álbum que se considera la obra cumbre del género.

En marzo de 2019, la Generalitat Valenciana, a través del Institut Valencià de Cultura, le ofrecieron un concierto homenaje que tuvo lugar en el Teatro Principal de la capital del Turia. Junto a Eduardo estuvieron los guitarristas Max Sunyer y Miguel Galán (fundador de Medina Azahara), el saxofonista/flautista Jorge Pardo, el cantante valenciano Julio Galcerá, la soprano Belén Roig, la bailarina Lola Viar y las cantantes María Iturralde y Nadin Freesoul, además de su grupo de siempre (Los Bodgies) presentados por Francis Montesinos.

Según leemos en su página web oficial, este es un resumen de la biografía de este mágnifico músico, un esbozo de una figura que tan sólo publicó dos discos, con ocho años de diferencia, suficiente para dejar marcado un estilo que protagonizó la década de los setenta:

"Cuando en 1975 el compositor y guitarrista Eduardo Bort publicaba su primer larga duración 'Eduardo Bort', considerado la obra cumbre del rock sinfónico español, se empezó a fraguar la leyenda de un músico adelantado a su tiempo, y uno de nuestros más indiscutibles talentos.

En 1985 Eduardo Bort publica su segundo álbum, 'Silvia'. Las referencias lo sitúan entre Pink Floyd y Santana, pero lo cierto es que su música es absolutamente personal y su guitarra cabalga por senderos inexplorados en el rock español.

Desde entonces, Eduardo ha regresado de forma intermitente a los escenarios, con repetidas actuaciones en Sudamérica, Europa y una reciente gira por Japón. Su leyenda sigue intacta, su reputación como músico y guitarrista sigue generando auténtico veneración entre melómanos y coleccionistas, como lo demuestra el dato de que, en los primeros días de este año, su cotizado primer álbum alcanzó todo un record de ventas en E-Bay, donde un coleccionista llegó a pagar más de 1.700 dólares para ganar la puja por un ejemplar de su mítico primer disco.

En los últimos meses de 2013, Eduardo Bort ha estado ultimando la producción de su nuevo disco, que significará su regreso a la primera línea de la escena musical, para lo que está ultimando su banda, la Eduardo Bort Band, y dando los últimos retoques a su puesta en escena de cara a los inminentes conciertos."

www.eduardobort.es

[Redacción Nuevaola80. Pedro J. Pérez]

'Las rutas desiertas', el nuevo disco de Diego Vasallo

Durante una década, fueron los pinceles los que monopolizaron las musas de Diego Vasallo; desde 2006 hasta 2016 únicamente grabó un disco con temas nuevos ('Canciones en ruinas', Warner, 2010). El donostiarra decía sentirse desencantado con la industria y sustituyó las partituras por los lienzos. En 2016, de la mano de Fernando Macaya y su banda, editó 'Baladas para un autorretrato' (Subterfuge Records), un álbum que significó algo así como su regreso a la actividad musical. Fue entonces cuando recuperó la ilusión necesaria para retomar su carrera: volvió a disfrutar encima del escenario y a componer con regularidad. Ahora publica 'Las rutas desiertas' (Galerna, 2020), once canciones grabadas a la manera clásica en los estudios Moon River de Santander con la ayuda de Fernando Macaya, que además de tocar las guitarras también coproduce el disco.

No se dejen confundir por los tonos sombríos de la portada; entre la bruma que siempre ha envuelto la producción de Vasallo, en esta ocasión se vislumbran rayos de esperanza. Hay también ritmos más enérgicos, caso de 'Mi historia', tema que abre el álbum entre irónicas miradas hacia el pasado del autor, 'Cargamento', con mensaje optimista (“hay un cargamento de cosas buenas en camino”), o 'Esta noche no se parece a ninguna'. Junto a ellos, dos temas más lentos que rezuman belleza y serenidad: 'Mecha en la tormenta' y 'Entre el olvido y el perdón', con preciosos coros finales que suenan a película de cine clásico. Cerrando la primera cara del vinilo, 'Érase una vez', cuya letra parece una colección de apuntes para una novela negra.

En la segunda parte encontramos 'Allí te esperaré', coheniano poema de amor perfectamente engarzado en la melodía; posiblemente, la gema más brillante de toda la colección. 'El río baja crecido' representa la cara vigorosa y eléctrica del trabajo, mientras que 'Intemperie' es la parte más folk, la más desnuda. Y para terminar, 'No me niegues nada' y 'Las rutas desiertas' añaden su punto de blues y de soul al álbum.

Por lo demás, todo lo que uno espera encontrar en un disco de Diego Vasallo: letras magistrales, voz rota (a veces de lija y, otra novedad, a veces más aterciopelada), y los estilos en los que siempre se ha sentido cómodo (rock’n’roll primitivo, folk, blues recién electrificado, soul sucio… quizás el abanico se haya abierto más que en anteriores entregas). Hermosas rutas, sin duda. Ojalá no queden desiertas y sean muchos los caminantes que se quieran transitarlas; su disfrute está asegurado.

Tracklist:

01. Mi historia
02. Cargamento
03. Mezcla en la tormenta
04. Esta noche no se parece a ninguna
05. Entre el olvido y el perdón
06. Érase una vez
07. Allí te esperaré
08. El río baja crecido
09. Intemperie
10. No me niegues nada
11. Las rutas desiertas

[Fuente: Javier Escorzo para mondosonoro.com -Enlace original-]

Los Dramáticos, homenaje a Pedro Sosa (crónica tardía)

El pasado 14 de diciembre de 2019 pudimos ver, por segunda vez en algo más de año y medio, a Los Dramáticos sobre el escenario de la coruñesa sala Garufa, en esta ocasión para rendir homenaje a Pedro Sosa, el que fue su guitarrista durante toda la trayectoria del grupo.

Pedro nació en la localidad de Ponteceso, allí donde empieza la "Costa da Morte". Allí su afición por la música, por los Beatles para ser más exactos, lo llevaron a unir fuerzas con su primo Moi Frías, el batería Tomás Carrero (también de Ponteceso) y el carballés José Manuel Tasende, para dar forma a Metro, grupo con el que llegó a grabar dos discos, el primero de ellos en 1982 al resultar ganadores del Primer Festival Rock Cidade da  Coruña por delante de los vigueses Bar y los lucenses Epsilon (para presentar este trabajo se pasaron, incluso, por el Musical Express de Ángel Casas) un par de años después vio la luz "¿No es extraña?", que pasa bastante desapercibido y el grupo se disuelve.

Conviene hacer aquí un pequeño inciso, a pesar de que Metro son un grupo "adoptado" por la ciudad de La Coruña, eran de Carballo, donde aún son muy queridos y recordados, prueba de ello es que siempre hay alguna banda que lleva en su repertorio alguno de sus temas.

Tras el final de Metro, en donde por cierto Pedro tocaba el bajo, arrancan Los Dramáticos, Pedro deja las 4 cuerdas para hacerse cargo de la guitarra, junto a él el batería de Metro, Tomás Carrero, a ellos se unen (bueno, o ellos se unen a...) Manolo Gesto a la voz y guitarra y Rocco Roibás al bajo. Los cuatro firman una de las trayectorias más brillantes del pop-rock coruñés, graban un single (La decisión/Todo acabó), un mini lp homónimo y un lp "El viento en la cara", tras la marcha de Manolo Gesto aún tienen tiempo a grabar otro trabajo "Es igual", y hasta ahí.

Cuenta la leyenda que una tarde-noche tras sus prácticas habituales la formación de Los Dramáticos de ese momento (Rocco se había hecho cargo de la voz y Pablo Pumares había entrado como guitarrista) se emplazan para el siguiente ensayo, Pedro nunca llegó, nunca más se supo, no hubo explicación... No sé si será cierto o no, pero me gusta esa historia, tiene un halo de misterio que la hace especial.

Y así llegamos a finales de 2019 cuando nos llega la triste noticia del fallecimiento de Pedro, tras años sin saber nada de él (y no, no puedo presumir de haber sido amigo suyo, pero si que lo traté en su momento) no era esa, para nada, la noticia que esperaba saber de su vida. Creo que casi todos nos quedamos con las ganas de volver a verlo subido al escenario con Los Dramáticos y eso, es lo que me hubiera gustado leer en algún sitio.

Para tributar el merecido homenaje, se reunieron dos bandas, separadas en años y estilo pero unidas por el cariño a Pedro. Abrieron fuero King Jeremy, grupo tributo a Pearl Jam en el que milita Edu, hijo de Pedro, y que a su repertorio habitual añadieron algunos temas especiales para este, como el primero que tocó con su padre a la guitarra, lo último que tocaron juntos o una versión de un tema de Metro que Tasende y Tomás subieron a cantar con ellos al escenario.

Para cerrar, Los Dramáticos, que habían prometido alguna sorpresa, y vaya si la hubo, pudimos ver a Edu Sosa acompañándolos durante todo el concierto, el gran parecido físico de Edu con su padre hizo que en algún momento de despiste pudiéramos pensar que era el propio Pedro el que estaba tocando esa noche.



[Redacción Nuevaola80. Ricky Rodríguez]

25 feb. 2020

Rockabilly benéfico en Vallecas

Varios grupos y artistas del ámbito Rockin' nacional realizarán el próximo sábado 29 de febrero un concierto benéfico que servirá de ayuda a los trabajos de investigación del síndrome de Sanfilippo, una enfermedad rara que provoca una grave degeneración del sistema nervioso central, sobre todo en los niños.

El elenco de participantes no puede ser más atractivo. El motivo lo merecía. Como cabezas de cartel figuran tres grupos trascendentales en el rockabilly patrio, como lo son Tennessee, formación liderada por Isidro Arenas desde los primeros años 80 hasta el día de hoy que dejaron canciones tan populares como 'Una noche en Malibú', 'Llueve en mi corazón' o 'Te vi correr'; el grupo de Javi Pérez, Los Faraones y sus eléctricos 'Me gustas más que mi Cadillac', 'Baila conmigo' o 'Eres un volcán'; y D-56, una maravillosa aleación musical donde se combinan dos grupos de gran calado rocker: Despiadados y 56 Hamburguesas, liderados por Juanma Despiadado, guitarrista de las dos bandas, además de vocalista de la primera; a buen seguro no faltarán temas como 'Por los buenos tiempos' o 'Rockabilly guy'.

En el apartado de artistas invitados, la oferta sigue siendo de lo más acertada. Veamos... Josele Bulldog es uno de ellos, comandando Bulldog desde los albores de la "década de oro" junto al tristemente desaparecido Tony Luz, un combo que dejó temas de inconcebible olvido como su mítico 'Rock del 600' o 'Látigo'. Marcos Sendarrubias es otro rockero de largo recorrido quien, además de participar en la formación a capella de uno de los discos navideños de Tennessee, ha pasado por diferentes formaciones como The Moon River Trio, The Nitemares o Marcos Sendarrubias and The Tomahawks. Otra figura que no faltará en el evento es Íñigo Crespo, más conocido como Pony Confederado, contrabajista de los santanderinos Confederados Trío, banda más en la onda del rock-mariachi fiestero, en una aparición en la que Pony no olvidará una de sus más recordadas melodías, 'Bailad'. Sam Tejuelas también tendrá su momento, músico aragonés que desde no hace muchos años es componente de Los Coringas, junto a dos personajes sobradamente conocidos como Pepe Zambrana y Cuti Vericad. Completa el cartel, David Mad Mayer, guitarrista de la Tony Luz Silverband y los más recientes The Wild Horses.

Por último, y como guinda especial, el "maestro de ceremonias" será una de la figuras más comprometidas en el continuado trabajo de dar a conocer la terrible enfermedad del síndrome de Sanfilippo, Lauren Jordan, músico, productor, escritor y colaborador de Nuevaola80, miembro de reconocidas bandas rocker, como Inoportunos (con disco recién estrenado, 'The baddest of') o los Gatos Locos de Fernando Lavado. Suya fue la idea de componer e interpretar un tema, convertilo en video-clip y convencer al extraordinario grupo de caras famosas que aparecen en él (Ramoncín, Ariel Rot, Carlos Segarra, Gerard Quintana, Nacho García Vega, Paco Clavel, Rey Luy, Sergio Makaroff, Teo Serrano, Moi Sorolla, Tony Marmota, Tennessee o Los Faraones, entre otros) para darle forma a 'Sanfilippo Conexión'.

El concierto, que también servirá como homenaje póstumo al músico Jordi Buiza, tendrá lugar en la sala La Tacita (C/ Calero Pita, 3. Vallecas, Madrid) a partir de las 19:00 h., el próximo sábado, 29 de febrero.



[Redacción Nuevaola80. Pedro J. Pérez]

23 feb. 2020

Adiós a Emilio "Speed" Díaz, primer pianista de Los Rebeldes

Tremenda noticia la del fallecimiento del pianista original de Los Rebeldes, Emilio "Speed" Díaz, que nos llega a través de nuestro colaborador Lauren Jordan, quien expresa de esta manera su sentir a través de redes sociales:

"Nos ha dejado el maestro del piano Emilio Díaz. Todos crecimos a su compás y nos peinábamos el tupé mientras de fondo, alguien aporreaba las teclas de un piano. Era él, un histórico.".

Emilio Díaz, quien ya tocara el piano con Los Sirex, fue el cuarto miembro original de la banda barcelonesa Los Rebeldes, participando en su primer disco 'Cerveza, chicas y... Rockabilly', el estreno con los que los de Carlos Segarra formalizaran el inicio de su ya extenso apartado discográfico. El disco fue publicado en 1981 a través de Emi, en el que Emilio aportó su gran sabiduría y experiencia en las teclas, además de componer uno de los temas más eléctrizantes del álbum, 'Vámonos'.

En la caja conmemorativa por el 30 aniversario de Los Rebeldes, 'Los Rebeldes 1979/1985', editado por Mitik Records, Carles Prats (director del documental  'Rebeldes 79 Rockabilly Barcelona') incluía este texto que habla de aquellos inicios del grupo y la importante vinculación de Emilio con ellos:

"Emilio vive en una muy agradable y espaciosa vivienda en las colinas de Tiana, población del Maresme a unos 15 kilómetros de Barcelona. Pronto los Rebeldes empezarán a ensayar en la planta de arriba de aquella casa, lo que significa dejar atrás pequeños locales casposos y encauzar definitivamente el futuro de la banda.

Los Rebeldes no tan solo habían conseguido un pianista con la incorporación de Emilio Speed, sino una especie de manager-productor que estaba dispuesto a financiar los gastos derivados de la actividad del grupo, desde la compra de instrumentos, hasta el vestuario o la grabación de maquetas.

Cierto es que entre Emilio y el resto de la banda había un claro corte generacional, pero la confluencia de inquietudes, gustos e intereses harían que aquel fuera un periodo especialmente fructífero para la gestación y eclosión del proyecto Rebeldes. Además, ¿a quien le amarga un dulce? En los siguientes meses Carlos, Aurelio y Moi, además de ensayar con Emilio, disfrutarían dándose unos bañitos en la piscina de aquella casa o en recorridos nocturnos en el Mehari de Emilio –un vehículo muy coqueto de aquellos años, una especie de todoterreno muy ligero que tenía la carrocería de plástico y pesaba menos de 600 kilos-, tomando copas en casa de unos y otros amigos.

Hay que decir que Emilio estaba encantado con la energía y frescura de aquella banda y, en particular, con el indiscutible talento de Carlos. De hecho Carlos estaba absolutamente concentrado en el proyecto musical, mientras Moi y Aurelio combinaban aquellas estimulantes jornadas de ensayo en Tiana con lo que, unos cuantos años después, podríamos definir como vivir la vida."

Desde Nuevaola80, nuestro más sentido pésame a familiares y amigos.

[Redacción Nuevaola80. Pedro J. Pérez]

20 feb. 2020

El esperado retorno de Viuda Gómez e hijos se hace realidad

Leyenda:
Narración popular que cuenta un hecho real o fabuloso adornado con elementos fantásticos o maravillosos del folclore, que en su origen se transmite de forma oral.

Sirva esa definición para poner al día a los que nos saben quienes son Viuda Gómez e Hijos,  lo que significan para toda la parroquia roquera de la ciudad de La Coruña, y quede claro que uso el presente, no el pasado, y que ese presente se podría haber usado cualquier día de los últimos (aproximadamente) 30 años, los que pasaron desde que "Viuda" dejaron los escenarios.

Creo que no exagero si digo si se les echa de menos desde el minuto uno en el que decidieron dar carpetazo a ese proyecto, desde entonces su "Solución suicida" es un himno que tararean varias generaciones. Unos, claro está, por vivencias propias, de primera mano, como seguidores que son de la banda y otros bien enseñados por sus padres, hermanos, primos o parientes de mayor edad que se encargaron de enseñarles lo que es bueno. Además, "Solución suicida" no dejó nunca de sonar en el repertorio de algún grupo coruñés que necesitaba un tema efectivo y directo con el que enganchar a la parroquia.

La historia de "Viuda" no es la historia de "lo que puedo haber sido y no fue" es más bien la historia de "lo que debió haber sido y no fue", lo tenían todo para dar el salto y poner, por fin, a aquella Coruña de los 80s en el mapa del musiqueo nacional; tenía imagen, tenían aptitud, tenían actitud, tenían trayectoria y tenían canciones... pero no pasaba nada a pesar del trabajo y los esfuerzos.

Así, poco a poco, la llama se fue apagando y cansados de llamar a una puerta que nunca se abría para ellos, pero si para otros que lo merecían bastante menos... llegó el final...

En estos años se rumoreó alguna vez un posible regreso del grupo, quizá las dos ocasiones en las que estuvo más cercano fueron en 2008 con la presentación del doble single "La Viuda está de vuelta" y hace apenas año y medio cuando el concierto "Memorias do oxido" reunió en la sala Garufa de La Coruña a Radio Océano, Los Dramáticos y Los XXIV Ancianos, sobre todo con los numerosos puntos en común con los primeros y los terceros. Pero los "Viuda" no movieron ficha... hasta ahora.

Hace apenas unos días Jorge Viuda disparaba todas las alarmas colgando una foto guitarra en ristre en su facebook personal con la leyenda "calentando motores", el deseo de todos los que dejamos mensaje y no nos atrevimos a preguntar se vio cumplido tres días después con la aparición del cartel que acompaña a estos párrafos, como no hay dos sin tres una nueva foto de Jorge con su guitarra bajo un indicador en el que se lee la palabra "Salida" completaba la noticia.

No hay apenas más datos... ni sala, ni fecha, ni formación, tan solo que en su regreso podremos escuchar temas de siempre y nuevas composiciones que fueron viendo la luz (luz sí, luz pública no) a lo largo de estas tres décadas de barbecho.

Viuda Gómez e hijos vuelven, lo van a hacer a lo grande, para quedarse y para ocupar el lugar que les corresponde y que no es el de un recuerdo o una leyenda, si no el de una realidad.

[Redacción Nuevaola80. Ricky Rodríguez]

18 feb. 2020

"Rendezvous", el regreso en vinilo y Cd de Los Buges

Vuelven Los Buges. El cuarteto de Mieres (Asturias) ha regresado con “Rendezvous”, su nuevo LP (en formatos CD y glorioso vinilo) 22 años después de “Atomic”, su -hasta ahora- última noticia discográfica.

Mucho ha llovido desde aquel 1997, fecha en la que contaban con otros dos LP’s, un puñado de singles y varios EP’s desperdigados por una retahíla de sellos a cual menos apropiado para ellos. Ya entonces Los Buges habían alcanzado su sonido característico, donde las guitarras y el órgano marcaban la pauta en un lugar situado entre el garaje, el pop, las referencias británicas post-1966 y los arrebatos hard. Ahora, con “Rendezvous” siguen avanzando a gusto y sin complejos por los 70, sumando a su repertorio ocho temas donde se realza la contundencia a la par que añaden más melodía, asentando un estilo bien apuntado desde su debut en 1991 y que los hace reconocibles al momento.

Así, “Russians here they come” o “Second Chance” son los Buges de siempre, pero también con novedades. Y es que esta vez no ha habido excusa y han conseguido un sonido claro y con pegada, gracias al trabajo de Juan Martínez (ex Madson, Los Ruidos y hermano de Jorge Ilegales), que produce el álbum y cuyos resultados, esperemos, restañen las heridas de aquel “Honey don’t” del 91. Fue su estreno en mini LP y a la vez primer encuentro entre ambos, aunque lo conseguido entonces no satisfizo mucho a sus protagonistas. El reencuentro, desde luego, ha dado frutos diferentes; hasta se han atrevido con unas evidentes filigranas de progresivo (escúchese “Rain”, con sus espirales a lo Yes o Keith Emerson) que antes solo asomaban tímidamente, y que hoy seguro que a algún purista le hará -sí, todavía- llevarse las manos a la cabeza.

Lo que ocurre que Los Buges, a diferencia de otros grupos, no solo coleccionan discos, sino que también los escuchan y sacan ideas de ellos. Ya no son solo los Sonics, The Who o Deep Purple; hay mil influencias más y así se dejan sentir en el órgano de Roberto Álvarez y la batería de Pibli González (Doctor Explosión), que continúan siendo santo y seña del sonido de Los Buges. La voz y guitarra de Ernesto Lago se abren ahora a nuevos registros y arreglos, mientras el bajo de José Herrero, por su parte, por fin se hace sentir como procede en un álbum bien grabado y mezclado. No estaría de más añadir la etiqueta “ESCÚCHESE A MAXIMO VOLUMEN”: aquí todo suena en su sitio, claro, nítido, profundo y fuerte. Lo que debería ser habitual en un disco de rock, vamos.

Primero tras la estela de Sex Museum, luego siguiendo su propio camino, lo cierto es que hoy los cuatro de Mieres hacen lo que quieren y como quieren. Hasta se ponen en situación y rememoran la época en que las portadas eran pequeñas grandes obras de arte para deleitarse contemplándolas. Así, la cubierta de “Rendezvous” hace un guiño a esa estética entre lo setentero, el “space rock”, las bandas sonoras de Kubrick y los ecos de una época vinílica gloriosa donde reinan carpetas como las del “Renaissance” de Vanilla Fudge, “Magic christian music” de Badfinger o el “Full Circle” de The Doors.

Siguen siendo un caso aislado pero, me temo, el problema no es suyo, ni tuyo, ni mío. En el país de “La Voz” y “Got talent”, Los Buges no serán disco de oro pero al menos tú, yo y ellos ríen (reímos) mejor. Seremos pocos, pero ¿cuántos se acordarán dentro de 22 años de esos figurines a los que tanto aplauden hoy en los castings de televisión?

Tracklist:

01. Russians here the come
02. Do it (She said)
03. Vampirev 04. Rain
05. Second chance
06. Space rendezvous
07. Follow the leader
08. Shadows in the coldness

[Redacción Nuevaola80. Rafa Balbuena]

'El Rock and Roll es libertad' de Teorema

A decir verdad no esperaba una nueva entrega de canciones de Teo Serrano bajo el nombre de Teorema (sí bajo otro cualquiera o el suyo propio) así que me lleve una gran alegría cuando empecé a recibir noticias a través de facebook de que la banda, o el proyecto, volvía/n a trabajar en un nuevo álbum tras los siete años transcurridos desde su anterior entrega.

El volver a usar el nombre de Teorema nos aseguraba una continuidad en la idea y el sonido de su estupendo trabajo anterior (Soy Eres Mi Tu, Reflejo en el espejo) y eso queda demostrado ya desde la cuidada portada del disco, heredera sin titubeos de la del anterior Cd (y a la que no desmerece para nada la foto de la contra que nos presenta a un Teo Serrano cigarro y palo de golf en ristre dispuesto a poner las cosas en su sitio).

Teorema nos ofrecen 15+1 temas, casi una hora de música que pasa en un suspiro, 15+1 temas en lo que por supuesto hay rock clásico y aires rockabilly pero también country, blues, sonidos pantanosos, aires hawaianos, pianos salseros y pinceladas rumberas... pero todo con la vista puesta el rock como eje fundamental. 15+1 temas que, pienso, tienen mucho de autobiográfico a poco que nos fijemos en las letras.

Teo Serrano se rodea de un equipo de lujo: Antonio Prió, Lauren Jordan (que repite tras del disco anterior), Scoti Ferrer, Twang González, Pedro Cristobal, Luis Martín, José Omar, Luli Collazo, Sergio Percuta, Ricky Araiza, Richard da Silva, Rubén Olivares, David Malpaso y Conce Zahino Naranjo que se encarga de la voz solista en "Nana para niñas grandes", para dar forma a esta nueva entrega que, a buen seguro, dará muchas y muchas vueltas en los reproductores de todos los aficionados ya no solo al buen rock and roll, si no a la buena música en general.

El disco se puede adquirir directamente desde la tienda online de Teo Serrano a través de este enlace:
El Rock and Roll de los Prodigios (a la sazón título de su libro publicado en 2015).

Tracklist:

01. Piel tostada
02. Supervivientes
03. Dime que sí
04. Paseando por el filo
05. Mensaje de Joey Ramone al Dr. Frankenstein
06. Rock and Roll's Royce
07. Extraño veneno extraño
08. Juegos en espiral
09. El puto bolero del tonto agobiao
10. Nana para niñas grandes
11. Romance rocker (el Rey no murió)
12. Estoy en Madrid
13. La canción de tu vida
14. En la torre de Babel
15. El Rock And Roll es libertad



[Redacción Nuevaola80. Ricky Rodríguez]

11 feb. 2020

Germán Coppini, ignoto coleccionista de moscas

Coppini no ha muerto. Coppini vive en estas páginas. Reposa en el cálido abrazo de quienes le han querido, de quienes se han sentido conmovidos por su cancionero pop y por una personalidad que siempre estuvo presente en la escena musical pese a que el éxito —ese caprichoso y endiablado ente— no siempre le acompañara como merecía. Nos quedan, como mochila creativa inmensa, sus aventuras a bordo de Siniestro Total o Golpes Bajos y esa sorprendente etapa en solitario, por desgracia, truncada prematuramente. También, esa poesía libre y su talante inconformista, en medio del naufragio de un tiempo de cenizas. Memoria eterna a Germán Coppini, ignoto coleccionista de moscas.

Antonio Marín Albalate (Cartagena, 1955) ha coordinado artefactos literarios en homenaje a poetas y cantautores como José Agustín Goytisolo, José Hierro, Joan Manuel Serrat, Pablo Guerrero, Patxi Andión, Aute… Estudioso de la obra de Leopoldo María Panero, con Huerga & Fierro, editó 'Sobre la tumba del poema'. 'Antología esencial' (2011), 'Narciso en el acorde último de las flautas' (2012) y 'Last River Together' (2014). Parte de su obra se halla recogida en el disco 'En boca ajena' (2014) así como en el libro 'Infierno y nadie'. 'Antología poética esencial. 1978-2014' (2015). Junto a Luis García Gil es coautor del libro 'Patxi Andión' (2017). Ha colaborado como letrista en algunos discos. Recientemente publicó 'Ramoncín, el corazón de la ciudad' (2018), 'Contra el aplauso de un puñado de idiotas' (2019), 'Bienvenidos al infierno' (2019) y 'Serrat, fe de vida' (2019).

[Fuente: edmilenio.com]

10 feb. 2020

Un recuerdo personal a las discotecas cántabras de los ochenta

En estos días de frío, especialmente cuando llega la tarde y la taurina hora de las seis, se pasean por mi memoria aquellos olores, sabores y sonidos de nuestras tardes de discoteca.

Aquellas salas de fiestas en las que había que pasar religiosamente por taquilla y si salías del garito una de dos, o te daban un papeluco (contraseña) de distinto color según fuera para caballeros o señoritas y ya las salas más modernas te ponían un sello en la mano que se revisaba con la famosa luz azul.

Después una vez dentro, música ambiental más o menos tranquila con las luces casi apagadas. El olor del ambientador mitigaba la mezcla de tabacos, perfumes y sudores varios; música disco después, dos tandas de lentos y algo de rock and roll.

A las diez todo el mundo a su casa, así eran aquellos negocios, discotecas de los ochenta que a mí me volvían loco cuando era cliente y más loco aun cuando tuve la suerte de ser “pinchadiscos” en alguna de ellas.

Prácticamente había una discoteca en cada población y con nombres preciosos... Línea de playa, Caracol, La Nuit, Pentágono, BB2, en Santander. Laser 2000 en Maliaño, Fresas en Bezana, Morocco y Watergate en Astillero. Garras en Laredo, El Barco en Noja, Los Cañones y Dakota en Lierganes, Casino Y Disco Rojo en Solares, Vejo en Reinosa, Atom 2000 en Los Corrales, Borgia en Heras ,Saja, Forma y Royal Palace en Torrelavega. En Suances, Patapalo y Corral, Discomax en Entrambasaguas, Uvas en Potes, Don Lope en Selaya. Mi querida Pas junto con Pile y Los Gamos en Renedo... y muchas más que no es que no recuerde, es que entonces no os lo cuento en un pis-pas.

Seguro que muchos de vosotros recordáis algunos de estos locales en los que se tomaban bebidas tan deliciosas como Licor 43 con cola, batido de chocolate con coñac, semáforos, San Franciscos.

Espero y deseo que alguna emisora se encargue de organizar una fiesta en la que volvamos a vivir aquellos años, tomando esas copas y bailando lentos otra vez, yo me apunto desde ya.

Buenos chavales feliz fin de semana, felices recuerdos de nuestras discotecas.

[Fuente: Paco Pis para eldiariocantabria.es -Enlace original-]

Pegasus se despide tras 40 años

Foto: Lorenzo Duaso
"Hasta aquí; cerramos un ciclo de algo que ha sido realmente importante para nuestra vida y para mucha gente”, explica un Josep Mas, Kitflus, sonriente a pesar de ser una noche de despedida. El pasado jueves, tras cuarenta años de existencia, Pegasus se disolvió como grupo en una sala Luz de Gas de Barcelona tan abarrotada como entusiasta. Amigos y seguidores exteriorizaron un bullicio que en nada se parecía a una despedida.

Pegasus siempre fue un grupo alegre, de los que contagian energía y esa noche lo fueron aún más. Se jalearon solos, algunos electrizantes, y se bailaron ritmos, algunos tremendamente contagiosos. Todo envuelto una vez más en una música imposible de etiquetar a pesar de las cuatro décadas, que le debe tanto al jazz, como al rock y nunca se desprende de un sabor típicamente mediterráneo tan cercano a los intérpretes como a su público. “Nunca nos hemos planteado qué tipo de música era”, prosigue Kitflus, recién llegado tras su gira internacional con Serrat y Sabina. “Cada uno traía ideas, las pasábamos por nuestro cóctel vivencial y salía un tema. Puede gustar o no, pero con un sonido personal”.

Arrancó Pegasus en 1980 como un auténtico supergrupo de la escena catalana: Max Sunyer y Kitflus procedían de Iceberg; Rafa Escoté, de Gòtic, y Santi Arisa, de Fusioon: un pedigrí irrefutable. Al principio se hablaba de jazz-rock, después de jazz-fusión o solo fusión y al final se olvidaron las etiquetas. Con o sin ellas se convirtieron en el bastión de una música atemporal que podía gustar a casi cualquier público. Llenaron polideportivos, festivales multitudinarios, llegaron a actuar en el Carnegie Hall o en el Festival de Montreux e incluso en 1983 entraron en Los 40 Principales con su 'Transmediterrani Exprés'. “Era otra época, hoy es impensable con un tema instrumental”, prosigue Kitflus. “Hemos sido el único grupo totalmente instrumental, porque la Dharma han cantado a veces”. A pesar de las caras sonrientes, no todo fue un camino de rosas. “Nunca hemos podido vivir de Pegasus, solo durante una época en que entrábamos en las fiestas mayores”, apunta Arisa. “Después llegó el rock en catalán y dejaron de contratarnos. Al principio íbamos a festivales de rock, compartíamos escenario con Sau o con Barón Rojo; después hemos pasado a tocar en festivales de jazz o círculos culturales”. Y añade Kitflus: “Siempre hemos ido a contracorriente”.

La desaparición de Pegasus tras unos años de actuaciones esporádicas ratifica la desafección actual por la música instrumental. “Creo que lo que hacemos no es raro”, concluye Arisa. Los que el jueves llenaron Luz de Gas compartían esa opinión y se dejaron arrastrar por una música vital, contagiosa. Y se volvió a bailar el 'Transmediterrani Exprés' como si todavía estuviese en el top de los 40. Al final, rótulos de “A reveure”. Pues eso.

[Fuente: Miquel Jurado para elpais.com -Enlace original-]

8 feb. 2020

Cuarenta años del concierto homenaje a Canito

Mañana se cumplen cuatro décadas del mítico concierto homenaje a la figura de Canito, víctima de un atropellamiento en la Nochevieja de 1979. José Enrique Cano, "Canito" fue el batería del primigenio grupo de los hermanos Urquijo conocido como Tos, gérmen de Los Secretos.

La Escuela de Caminos era un auténtico hervidero multicultural y punto neurálgico de numerosas actuaciones en directo donde se dieron cita las primeras bandas de la nueva ola española. Allí sucedió lo que medios de antes y de ahora (algunos por tradición periodística, otros por corta-pega) convinieron en llamar "el bautismo de la movida madrileña", aunque el que suscribe se muestra un tanto reacio a que, el tan manido término, tuviera su particular pistoletazo de salida, tal día como mañana hace cuarenta años.

Hay muchas opiniones acerca del nacimiento de la movida como tal, una etiqueta controvertida y convertida en "marca registrada" de aquella época de desenfreno y efervescencia cultural que se produjo pocos años después de la muerte del dictador. España era gris (otro tópico) y con la apertura, lenta pero constante, a nuevas libertades de expresión, miles de jóvenes (de todo el país) se adueñaron de unas ideas que llevaron hasta la última consecuencia, de una capacidad de expresión con la que lograron revertir la idiosincrasia musical y cultural hasta entonces reinante, de una conquista del derecho a manifestarse tal y como lo sentían en el arte que fuere, sencillamente de llenar de color aquel espacio relegado a la canción de autor y melódica, a bandas de progresivo/sinfónico y a copleras varias. Toda una reconquista cultural de gran envergadura, aunque esta duraría, por suerte, algo menos de ocho siglos.

Pero esto fue, en realidad, la nueva ola del pop español, que si nos circunscribimos a Madrid, tuvo su punto de partida en colegios mayores, primeras salas de conciertos, y sobre todo, en la Escuela de Caminos de la capital. Luego vendrían las radios que fueron hormigonando el caracter del movimiento, para dedicar a cada evento el término "movida", algunos dicen que lo acuñó Ordovás, otros que Mariscal Romero, otros que Paco Umbral, otros que los propios jóvenes y principales actores de tamaña revolución.

El escenario de la Escuela de Caminos. Aquí fue donde tuvo lugar este macro-concierto (como dirían ahora), en el que participaron nueve formaciones, el sábado 9 de febrero de 1980. ¿Trascendental? A fin de cuentas fue un evento más, y así lo manifestaba Álvaro Urquijo en las páginas del libro de Salvador Domínguez "Los hijos del rock", "en realidad fue un concierto para amiguetes y por amiguetes. Si no llegan a venir los de Popgrama, que pusieron focos para poder filmarlo, no habría habido casi luces. Sólo tres o cuatro". A eso, no hay que olvidar que fue retransmitido en directo por Onda 2. El concierto homenaje a Canito fue un evento más que, junto a otros muchos menores, fueron forjando y consolidando lo que hacía algunos años se venía vislumbrando, claros indicios e inequívocas señales del surgimiento de una nueva era musical que desembocaría con el florecimiento de multitud de bandas y artistas a lo largo y ancho de la geografía española. Eso sí, que durante la tarde-noche de aquel invernal día de febrero se juntaran en un mismo escenario la flor y nata de los grupos emergentes, supuso sin duda alguna el despunte musical capitalino (¿por qué no haberlo llamarlo "despunte pop" en lugar de "movda madrileña"?, tampoco suena tan mal). El hecho es que ya todos queríamos ser "modernos", frente a los "carcas" (con todo el respeto) que representaban la parte más vetusta de nuestro rock. Pero ¡atención!, nada hubiera sido igual sin la aportación individual o colectiva de aquellas dos "facciones", y otras. Entre todos formaron la argamasa perfecta para que todo fluyera de modo natural, como si de una conjugación de efectos insconscientes, o si lo prefieren subliminales, se tratese.

Tos, Mermelada, Nacha Pop, Paraiso, Alaska y Los Pegamoides, Trastos, Rebeldes (versión Bólidos), Mamá y Mario Tenia y Los Solitarios fueron los protagonistas. Aunque muchos de los miembros de estas bandas ya forman parte de nuestro particular limbo musical (Enrique Urquijo, Antonio Vega, Carlos Berlanga, Eduardo Benavente, Manolo Mené, Antonio Yenes, Toti Árboles, Javier Furia, Javier Encinas, Pedro Antonio Díaz, ...), me quedo con la parte positiva, el mero hecho de pensar que, en la actualidad, todavía podemos gozar de músicos en activo que fueron participantes de aquel, ahora tan mediatizado, conjuro de 1980: Javier Teixidor, Olvido Gara, Daniel Montemayor, José María Granados, Nacho Canut, Álvaro Urquijo, Nacho García Vega o Fernando Márquez. Va por ellos.

[Redacción Nuevaola80. Pedro J. Pérez]

Munster Records recupera el álbum olvidado de Paraíso

Decía el inefable Jesús Franco que a la hora de montar una de sus míticas películas debía escoger entre dos secuencias de Klaus Kinski; en la primera aparecía la dichosa sombra de cámara al tiempo que Kinski lo daba todo, de manera magistral. Y una segunda toma, ya sin la maldita sombra, capturaba una actuación menor del histriónico rubio. El tío Jess lo tenía claro: apostaba sin duda por la primera.

La magia del momento en una interpretación especial e irrepetible frente a la pulcritud mainstream. Quien puede entender no se detiene nunca en las menudencias técnicas para pasar directamente a otear el Paraíso.

Esta insuperable selección de joyas pop spirit of 79´ es ni más ni menos el disco que iba a cambiar nuestro gris panorama. Por desgracia no llegó a editarse, quedando archivado sine die.

Paraíso fue desde el comienzo un grupo complicado por su excesivo número de integrantes -llegó a contar entre sus filas con más de diez- y su rotación constante de miembros, que trajo incertidumbre e inestabilidad. Futuros Dinarama, Bólidos, Ejecutivos, Radio Futura, Décima Víctima, La Mode, Casinos… estuvieron por allí en algún momento. Pero ni era el tiempo ni el lugar adecuado. Too much, too soon.

En principio su influencia principal fue The Modern Lovers pero escuchados hoy nos recuerdan a propuestas tan valientes de entonces como Swell Maps o Television Personalities. En Londres o Berlin, Paraíso habrían arrasado. O en Holanda: ¿acaso no tienen un aire fresco, comercial, divertido y contagioso a lo Gruppo Sportivo?.

Sin embargo en directo aquí sí funcionaron bien. Paraíso tocaron sin parar llegando a convertirse en el combo más excitante del momento. Podían transformar con su presencia un triste festival de grupos casposos en algo realmente cool. Fueron maestros de la improvisación, la sorpresa y el pop espontáneo.

Prueba de todo ello son estas benditas grabaciones que ahora por fin se rescatan.

Con sombras de cámara, pero también con el encanto único de un grupo rodado y curtido a pesar de su juventud y amateurismo. Hoy necesitamos más que nunca esta colección de canciones deliciosamente inmortales.

Decía el gran Mario Pacheco que El Zurdo nunca podría renunciar a ‘Para ti’, ni escapar de su sombra e influjo. No es para menos: se trata de una de las mejores canciones de todos los tiempos. Y al fin tenemos la grabación suprema (Audiofilm, 17 de Abril de 1979). Un poco más rápida con ritmo galopante, órgano drónico y coros femeninos hechizantes. Existe una grabación posterior más producida y FM friendly pero esta es la ganadora, la que Jess Franco escogería sin ninguna duda.

Cuando Paraíso eran solamente Carlos Berlanga y El Zurdo -tras el fin de Kaka- dando pinceladas a un nuevo proyecto, les dio por rescatar, vampirizar, ironizar, sodomizar… la sempiterna canción ye-yé, sustituyendo con ingenio ñoñez carpetovetónica por humor venenoso pero sin perder un ápice del encanto kitsch de los 60. La joya del tándem es ‘No te equivoques’, perfecta canción beat que fue durante un tiempo favorita en “Flor de Pasión” de San Juan de Pablos, certeramente interpretada por Juan Luis Lozano. Este hit nos alegró muchas noches en los también grises años 90 gracias al rescate de Juan. Entonces los temas Paradisíacos eran preciado objeto de contrabando, circulando de casette en casette y de boca a oreja.

‘La alegría’ o ‘No quiero mirar otra vez atrás’ (también titulada ‘Cigarrillo mentolado’), ambas de Juan Luis -el John Belushi del grupo- pertenecen a esa divertida categoría donde se mezclan punk y camp (¿acaso no son lo mismo?). Otro ejemplo es la insuperable ‘Vacaciones en la Morgue’ que promete cómodo apartamento en el más allá… y en esta primeriza grabación hasta ¡chocolate con churros! ‘Crimen Pasional’ fue una de las primeras colaboraciones entre Berlanga y Márquez; cinematográfica, velvetiana y oscura como lo mejor del cancionero que cada uno desarrollaría por su lado: ‘Perlas ensangrentadas’, ‘Aquella canción de Roxy’, ‘Amor en taxi’, ‘Deseo carnal’, ‘Cómo pudiste’...

Si en ‘Crimen’ se rendía culto a Debbie Harry, ‘Rock para Vitorichi’ es toda una oda a Victoria Abril –entonces azafata contable en el “Un, dos, tres…” de la era Kiko Ledgard- compuesta por otro dúo que depararía muchas alegrías en lo venidero: Antonio Zancajo y El Zurdo.

‘Carolina’ era el tema favorito de Eduardo Benavente y puede considerarse la cara B perfecta al ‘Para ti’, su complemento ideal. Otra obra maestra de pop adolescente. Esta grabación inédita suena en principio más solemne, lenta y emotiva pero luego sorprende con un estribillo festivo repleto de groove que recuerda a ? & The Mysterians.

‘Estrella de la radio’ (otra de sus clásicas; canción-venganza con mensaje muy teen dirigido a un locutor de radio que les hizo alguna faena) suena en glorioso mono empapada en fuzz y órgano espacial de Mario Gil que haría las delicias de Peter Kember.

El pre-ska y punk-pop más crudo se aprecian claramente en rabiosos cortes como ‘Qué es lo que me pasa beibe’, (dedicada a Sid Vicious) ‘Lipstick’ (inspirada en la película homónima y la malograda Mariel Hemingway) o la gran adaptación que hacen de Devo, ‘Mongoloide’, que suena a un cruce entre primeros Nikis y Desechables. Y otro super clásico es ‘Makoki’, nuevamente de Zancajo & Márquez, el mejor tributo posible a Gallardo y Mediavilla, que recuerda a los mejores Specials producidos por Elvis Costello, con corrosivo wah-wah final de Antonio, como curiosidad. También en esta onda irreverente se encuentra ‘Sé una chica de hoy’ el himno anti-hippy definitivo, donde conviven con pasmosa naturalidad Ramones y Mamas and Papas al tiempo que se lanza un dardo a Ramoncín. ‘Jet Acción’ es pura fragancia a Rezillos y otra de las muestras del inmenso potencial de un grupo en plena ascensión que cocinaba melodías con su chutney, pero de inevitable caída a la vuelta de la esquina. Y lo que ayer era riesgo, hoy es carnaval.

Tracklist:

01. Para ti
02. La alegría de morir
03. Vacaciones en la morgue
04. Crimen pasional
05.  No te equivoques
06. Rock para Vitorichi
07. Y al final... (Carolina)
08. Estrella de la radio
09. Lipstick
10. Mongoloide
11. Makoki
12. Sé una chica de hoy
13. No quiero mirar (Otra vez atrás)
14. ¿Qué es lo que ma pasa, beibi?
15. Jet acción
16. Tío, ¿me puedes prestar? (Extra CD)

[Fuente: Charlie Mysterio para Munster Records]