27 jul. 2009

El "road movie" ibérico de Lauren Jordan, según César Prieto

Uno se enfrenta al título del libro, rememora y anota que es una falacia ¿Desterrados de la movida? Ni mucho menos. De acuerdo, no fueron ni marca fundacional ni asentadores de bases, pero cuando se precisaba, ellos eran los más brillantes. Pasó con el concierto de Canito, donde Mario Tenia y Los Solitarios fueron realmente los que triunfaron. Sucedió en la única grabación que acogió a la plana mayor de la movida uno a uno: El ritmo del garage de Loquillo y los Trogloditas en cuyos títulos de crédito empujan la mayoría de los grupos que se movían en el Madrid de la época. Arrasó en el concierto que Los Rebeldes ofrecieron en La Edad de Oro. Un dato más, secundario pero significativo. Ya se sabe que no existe lo que no sufre parodia, y Derribos Arias en "Tupés en crecimiento" dieron carnet de identidad a las pandillas de rockers.

Todos los iconos de la época los tenían cubiertos. Excepto uno, el del tiempo, que ha sancionado los aspectos más coloristas o malditos; como siempre, en general, en la historia del arte. Pero es obligado señalar que en la época, permítanme el comodín del recuerdo, tan colorista era ver un pelo verde puñeta como una hebilla sudista. Todo era nuevo, en el sentido etimológico, algo que un mes antes no existía.

Sin embargo, Lauren Jordán, alma mater de Inoportunos y componente de Gatos Locos desarrolla en Rockers… Desterrados de la movida ese periodo de la segunda mitad de los 80 en el que la movida ya no existía y la consigna era resultar "auténtico", y entre estos grupos, los suyos propios y Tennessee o La Guardia –enormemente elogiados ambos– discurre la materia narrativa del libro. Porque más que una tesis musical al uso es un recorrido por sentencias del autor apuntaladas por una "road movie" ibérica.

El género que inventó Sabino Méndez en Corre, Rocker: experiencia personal que de repente se abstrae en consideraciones sociológicas: una crónica de una actuación sirve de enlace a divergencias con la crítica musical, un control de alcoholemia dispara opiniones sobre la tensión entre juventud y autoridades, las producciones musicales del autor dan hilo a valoraciones sobre Operación Triunfo.

Diseminadas podemos encontrar tendencias, historia, opiniones de todos los protagonistas, un bonito archivo de fotografías… Impagable para rebuscadores es una completa lista de treinta discos y cien canciones que representan el estilo. Pero no se lo lean sólo por eso, léanlo porque es noticia menor de una época. Sin quizás saberlo, Lauren Jordán nos ofrece la visión, desde la calle de los que fueron los 80. En poquísimos libros se digna aparecer.

[César Prieto, efeeme.es]

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