14 may. 2009

Julio Ruiz y Pablo M. Vaquero, otros ilustres mediáticos que se despiden del maestro

La retina de Julio Ruiz también se empapa cuando habla de Antonio Vega:

Sin guitarra ni papel

¿Cómo le habrá quedado a Antonio esa canción de la que estaba trazando apuntes en la habitación del hospital en el que ha pasado sus últimos días? ¿Habrá documento escrito o empezaría a gestarla sin necesidad de guitarra ni papel?

Se ha marchado. La noticia que nos temíamos desde hace un tiempo aunque éramos optimistas porque ya llevaba luchando desde tiempo atrás contra su salud quebradiza.

¡Qué catarata de recuerdos!

-El Penta que se ganó un hueco en el mapa de los locales de la ruta madrileña en los finales de los 70 y comienzos de los 80 gracias a la canción "La chica de ayer".

-Aquellos principios teloneros de los incipientes y noveles Nacha Pop que tanto valían para abrir a los Ramones en la vieja plaza de Vista Alegre como a Siouxsie en el Teatro Barceló.

-O esa demo -bobina en caja blanca- que se grabó en un Rock Ola vacío y que tenía las dos canciones que formarían parte de un single exitoso de aquellos inicios. En los créditos escritos a mano aparecían "Atrás" y una canción que aún no tenía nombre y que luego se bautizaría como "El sueño" (este fin de semana, Alex Cooper interpretó esa canción en directo y le mandó un abrazo y "toda nuestra fuerza" a Antonio).

-Aquel álbum que abría y cerraba época ("Nacha Pop 80-88") y que es un inevitable referente con una grabación hecha disco en la desaparecida sala Jacará de Madrid.

-Aún, con la etiqueta de su banda de siempre, el dia en que el pop ochentero ("La edad de oro del pop español") se hizo acompañar por la orquesta de RTVE y el público asistente se rompió las manos y protagonizó una ovación interminable aplaudiendo el remate de la gala con el himno de "La chica de ayer"...

Y así podríamos seguir extrayendo imágenes y diapositivas sentimentales y que son recuerdo. Pero voy a quedarme con tres de las recientes.

Una, lamentablemente, no tiene documento sonoro. Fue el revival de aquella época heroica que vivió la Escuela de Caminos en su función docente de programar conciertos hace tres décadas. Y allí estuvo Antonio, como en los viejos tiempos, pisando ese recinto universitario.

Las otras dos, sí, y, como hay veces que sobran las palabras, el programa de hoy (toda la programación de Radio 3 le rinde el homenaje que se merece y cada uno de los compañeros con sus historias y vivencias que contar) va a echar mano de esos dos conciertos separados por 15 años. El del 91 fue en la Universal Sur de Leganés y se presentaba el disco "No me iré mañana". El del 06 fue en la Joy Eslava. Y unos minutos antes tuvimos una charla con Antonio de apenas diez minutos que no me resisto a volver a emitir tal cual.

Enrique Urquijo, Poch, Carlos Berlanga, Antonio Vega... Cuesta hablar en pasado. Tantas y tantas canciones, compuestas, a lo mejor, sin guitarra ni papel.

"Un momento en una agenda; una décima de segundo más vuela..."


El asturiano periodista Pablo M. Vaquero tributa estas palabras en recuerdo del músico desaparecido:

Con él le perdí miedo al terror y ya jamás pude parar, como un buque que no llega. Maldito 12 de abril en mi desordenada habitación. Y hoy regreso hacia “Atrás”…

Fue mi primer entrevistado, para un fanzine en 1983, tras un concierto en la sala Vértigo de Oviedo. Me trató como a un periodista de verdad y no como al imberbe provinciano que tenía delante y que el resto de Nacha Pop veía. Me habló a los ojos. Por entonces él ya caminaba sin ver el final, pero sintiendo mucho más que los demás mortales. Mucho más. Me firmó un par de vinilos y me dio su dirección. Le envié el fanzine, y dos, tres cartas. Jamás me contestó ni yo lo esperé. Se dejaba llevar…

Veinte años después su versión del “Me quedo contigo” sustituyó al tradicional vals en mi boda. Ya en enero de 2006 no quise faltar sobre el escenario en el emotivo tributo musical que el promotor asturiano Béznar Árias le organizó en el pub Don Floro, la noche antes de su actuación (adoleciendo ya demasiado la ausencia de Marga) en el Auditorio de Avilés.

Algunos viejunos tocamos “Atrás”, “Háblame a los ojos”, “Pasa el Otoño”… Tras su actuación, en el camerino sentí que se cerraba el círculo cuando me firmó -de nuevo- el single de “Chica de ayer” y pude volver a fotografiarme con él. Su amigo Tete Bonilla, Rafa Balbuena y yo, junto a nuestras esposas, estábamos convencidos que aquella iba a ser la última vez que íbamos a ver a aquella alma, ya quebradiza, en directo.

Pero justo un año después vino al Teatro Filarmónica de Oviedo, aún mas roto, y de nuevo volvimos a intuir una despedida. Y en aquella ocasión sí lo fue. Maldita sea. Y eso que nos dijo “No me iré mañana”. Descansa por fin con Marga en Orión, maestro.

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