La música no era ajena a los cambios que se avecinaban pero el proceso fue un poco mas ralentizado todavía, hacer rock en esas condiciones era poco menos que un ejercicio de riesgo, las compañías discográficas andaban ocupadas con las canciones de verano que era lo que les reportaba pingües beneficios y los músicos españoles no se decidían a quitarse las cadenas anglosajonas en favor de lo autóctono, aunque, solapadamente ya se daban pasos en aras del mismo, sobre todo en el rock urbano y el rock sureño que acabarían emergiendo, como decía, un par de años después.
A pesar de que este año no haya publicado mucho mas de lo que se reseña, atreverse a hacer un listado de este tipo conlleva recurrir a una memoria que cada día hace mas aguas, a los abultados archivos discográficos personales, ordenados de manera no perfecta pero sí razonable y, muy puntualmente, al mundo virtual y con todo y con eso estoy seguro de que de algo me habré olvidado . Luego están los gustos que emanan de la subjetividad y, como no puede ser menos, generan algún pequeño debate siempre enriquecedor pero, llegados a este punto, voy a ser básico y acogerme al topicazo ese de “no están todos los que son pero si todos los que están.
Viraje absoluto de los madrileños respecto a su obra anterior, mientras que en aquel estaban totalmente embutidos de psicodelia, en éste, además de cantar en castellano, optan por los ritmos étnicos y mediterráneos prescindiendo en gran parte de su recorrido de las guitarras en favor de otros instrumentos como la mandolina y la flauta, lo que le concede al disco un aire folk que años mas tarde practicarían Pep Laguarda y Remigi Palmero. Dividido en dos suites, una por cara, huelga decir que es una obra de difícil escucha y, por consiguiente de nula repercusión popular, lo que no le resta un ápice de dignidad porque tampoco es que se hicieran muchos discos así en la época.
GRANADA (“España año 75”)
Quizá por el nombre, se emparenta erróneamente a Granada con el rock andaluz cuando el proyecto del genial Carlos Cárcamo se aleja bastante de la música del sur. Lo suyo es el jazz, el folk , el rock sinfónico e incluso guiños a la música clásica bañado todo por una riqueza instrumental, plasmada tanto en instrumentos clásicos como de última generación, poco usual en la música española A destacar el portentoso tema “Noviembre florido” que obtuvo cierto reconocimiento, al igual que todo el disco en sí, que figura en muchas listas como uno de los mejores discos españoles de todos los tiempos.
ATILA (“Intención”)
Aunque el culto se lo lleva su anterior disco, el a mi juicio sobrevalorado “The begining of the end”, la gloria , refrendada por la calidad, se la lleva éste, un ejercicio maravilloso de rock progresivo, curiosamente editado por BASF que en aquel momento lo petaba vendiendo cintas de cassettes vírgenes, que recuerda por momentos a los míticos Emerson, Lake & Palmer en algunos de sus pasajes gracias al virtuosismo de su líder, el nunca bien ponderado Eduardo Niebla. Apreciado por el coleccionismo de todo el mundo, todavía al día de hoy se pagan auténticas fortunas por su edición original.
Una de las obras cumbres del rock progresivo español, el segundo álbum del ex Smash continúa con la mezcla sinfónica, ya iniciada con “A la vida , al dolor, la otra obra maestra del sevillano ” y las raíces flamencas de rigor propuestas con anterioridad en el mencionado grupo. El resultado es un disco magnífico, totalmente instrumental, complejo, vanguardista, digno de una brillantez propia del genio que es Gualberto, con los arpegios de guitarra y sitar, un violín siempre presente y los teclados de otro músico brillante como es Marcos Mantero que se cuelan de manera inexorable e introspectiva en los sentidos, Imprescindible.
ICEBERG (“Coses nostres”)
Primer disco totalmente instrumental de Iceberg y primer discazo, así con mayúsculas , lo que tampoco significa que el anterior, ya brevemente reseñado el año anterior, fuera malo. Pero aquí la panda de virtuosos que formaban el grupo dan rienda suelta a sus habilidades y a sus inquietudes con resultados extraordinarios. Rock sinfónico, progresivo, jazz contemporáneo, flamenco e incluso el folk catalá se dan la mano en una obra magna en apariencia compleja pero de fácil engullición auditiva con temas absolutamente como “La flamenca eléctrica” sencillamente prodigiosos. Como curiosidad, otro de los temas del disco (“Preludi i record”) fue sintonía de cabecera de Popgrama, quizá el mejor programa musical que ha dado la televisión.
JUAN PARDO (“Calypso Joe”)
Como ya dije el año anterior, no toda la carrera de Juan Pardo en solitario es absolutamente prescindible, en esta década hizo algunos discos nada desdeñables. Este, concretamente, no está nada mal, es fresco y divertido, el gallego se ve que atravesaba una etapa vacilona y le dio por los ritmos caribeños, el reggae, el calypso , el funky.mas básicos y poco elaborados musicalmente se dan la mano en melodías simples, agradables de oir mientras devoras una caipirinha o un mojito y te animas a mover las piernas. A destacar tres temas (“Agua”, “Samba lady y “Aiós Jamaica””) que tuvieron una aceptable repercusión y que en definitiva son lo mas reseñable del álbum.
Como ya dije el año anterior, no toda la carrera de Juan Pardo en solitario es absolutamente prescindible, en esta década hizo algunos discos nada desdeñables. Este, concretamente, no está nada mal, es fresco y divertido, el gallego se ve que atravesaba una etapa vacilona y le dio por los ritmos caribeños, el reggae, el calypso , el funky.mas básicos y poco elaborados musicalmente se dan la mano en melodías simples, agradables de oir mientras devoras una caipirinha o un mojito y te animas a mover las piernas. A destacar tres temas (“Agua”, “Samba lady y “Aiós Jamaica””) que tuvieron una aceptable repercusión y que en definitiva son lo mas reseñable del álbum.
NOEL SOTO (“El arca de Noel”)
En realidad, se trata de un disco recopilatorio que recoge lo mejor de sus dos primeros álbumes y algún single no recogido en ellos. Sea como fuere, se puede decir que recoge lo mejor que hizo el bueno de Noel en su carrera, antes de la consiguiente deriva hacia la comercialidad y al éxito popular que tuvo ya entrados los años 80. “Flechas en el aire”, “Ahora que somos dos”, “Noche de samba en Puerto España”, la excelente “Hello, hello” … son temas que , por su calidad, forman parte de la memoria musical de nuestro país formando un disco al que la nostalgia suele recurrir de vez en cuando.
Tres años después del magnífico “Heliotropo” y tras especulaciones de todo tipo, no hay que olvidar que Gloria y Elena siempre fueron a su bola, Gonzalo Garcia-Pelayo, fáctorum del impagable sello Gong, las recuperó para su catálogo , que recogía lo mas granado del rock español del momento y, además, les produjo el disco. Hablando de rock y envuelto en la extraordinaria portada de Iván Zulueta, las Vainica se aproximan a la música del diablo mas que en anteriores ocasiones sin olvidar ni su ironía, ni su iconoclasta pensamiento ni el espíritu naif que presidía muchas de sus canciones. El resultado es magnífico, cargado de extraordinarias canciones, con mayor carga musical que antaño, y en las que se tocan todos los palos, desde el rechazo a los totalitarismos, las dependencias paterno-familiares, la libertad, la sátira … a la sazón todo lo que toca el universo vainiqueño. A destacar el tema “Déjame vivir con alegría” en el que cuentan con el virtuosismo del sitar de Gualberto.
Sin la misma reputación de la Mirasol o la Dharma, Secta Sónica son otro de los abanderados de lo que se dio en llamar rock laietano, ya que manejaban con soltura y brillantez instrumental todos los palos que caracterizan el movimiento, es decir, sinfonismo, rock progresivo y, por supuesto, jazz, sin desdeñar tampoco ni el funky ni el folk. Este su disco de debut es excelente, suena como un tiro gracias al virtuosismo de sus componentes, entre los que destaca el ínclito rumbero Gato Pérez un culo inquieto que por entonces tocaba el bajo, y en el que hay destacar colaboraciones como la del genio pianista Jordi Sabatés. Si te gustan grupos como los primigenios Yes e incluso Alan Parssons, es mas que probable que te guste este álbum.
En realidad, se trata de un disco recopilatorio que recoge lo mejor de sus dos primeros álbumes y algún single no recogido en ellos. Sea como fuere, se puede decir que recoge lo mejor que hizo el bueno de Noel en su carrera, antes de la consiguiente deriva hacia la comercialidad y al éxito popular que tuvo ya entrados los años 80. “Flechas en el aire”, “Ahora que somos dos”, “Noche de samba en Puerto España”, la excelente “Hello, hello” … son temas que , por su calidad, forman parte de la memoria musical de nuestro país formando un disco al que la nostalgia suele recurrir de vez en cuando.
PEDRO RUY-BLAS & DOLORES (“Dolores”)
Al igual que su anterior disco, el majestuoso “Luna llena” estamos ante uno de los mejores discos de la historia del rock en España, así sin paliativos. Si a la extraordinaria voz de Pedro, curtida en su adolescencia por la admiración hacia Otis Reading y Sam Cook, desarrollada en su etapa melódica y plena de madurez a estas alturas le unimos de una serie de músicos virtuosos (Jorge Pardo, Andrés, Olaegui, Tomás San Miguel, Älvaro Yébenes …) el resultado no podía ser otro que el que fue: una obra maestra. Free Jazz a mansalva, rock progresivo, flamenco fusión y una producción y un sonido impolutos, son, a pesar de la escasa promoción que le proporcionó la compañía de discos lo que conllevó el tardío reconocimiento , avales mas que suficientes para admirarlo y disfrutarlo, incluso un tema, “La niña de los Montoya” tuvo cierta repercusión comercial que por supuesto merecía el resto del álbum.
Al igual que su anterior disco, el majestuoso “Luna llena” estamos ante uno de los mejores discos de la historia del rock en España, así sin paliativos. Si a la extraordinaria voz de Pedro, curtida en su adolescencia por la admiración hacia Otis Reading y Sam Cook, desarrollada en su etapa melódica y plena de madurez a estas alturas le unimos de una serie de músicos virtuosos (Jorge Pardo, Andrés, Olaegui, Tomás San Miguel, Älvaro Yébenes …) el resultado no podía ser otro que el que fue: una obra maestra. Free Jazz a mansalva, rock progresivo, flamenco fusión y una producción y un sonido impolutos, son, a pesar de la escasa promoción que le proporcionó la compañía de discos lo que conllevó el tardío reconocimiento , avales mas que suficientes para admirarlo y disfrutarlo, incluso un tema, “La niña de los Montoya” tuvo cierta repercusión comercial que por supuesto merecía el resto del álbum.
VAINICA DOBLE (“Contracorriente”)
Tres años después del magnífico “Heliotropo” y tras especulaciones de todo tipo, no hay que olvidar que Gloria y Elena siempre fueron a su bola, Gonzalo Garcia-Pelayo, fáctorum del impagable sello Gong, las recuperó para su catálogo , que recogía lo mas granado del rock español del momento y, además, les produjo el disco. Hablando de rock y envuelto en la extraordinaria portada de Iván Zulueta, las Vainica se aproximan a la música del diablo mas que en anteriores ocasiones sin olvidar ni su ironía, ni su iconoclasta pensamiento ni el espíritu naif que presidía muchas de sus canciones. El resultado es magnífico, cargado de extraordinarias canciones, con mayor carga musical que antaño, y en las que se tocan todos los palos, desde el rechazo a los totalitarismos, las dependencias paterno-familiares, la libertad, la sátira … a la sazón todo lo que toca el universo vainiqueño. A destacar el tema “Déjame vivir con alegría” en el que cuentan con el virtuosismo del sitar de Gualberto.
ZEBRA (“Zebra”)
De las cenizas de Los Bravos y los Z-66 salió este proyecto de supergrupo que, injustamente, fue un proyecto fallido y se disolvió inmediatamente después de publicar el disco, disco que, sin duda, mereció mejor suerte puesto que estaba lleno de buenas canciones de corte pop-rock por una parte , toques funky en otra y cierta comercialidad en otra, lo que les llevó incluso a participar en el Festival de Benidorm, con mas pena que gloria, pese a cantar en castellano (el disco está cantado íntegramente en inglés) y presentar una excelente canción “Solo aquí pensando” que a la sazón es la mas conocida de su trayectoria. Cabe mencionar que por sus filas pasaron músicos del calibre de Andy Anderson, hermano del cantante de Yes, Joan Bibiloni y Miguel Vicens que aún en nuestros días gozan de una excelente reputación como músicos, pero ni por esas. Una pena.
De las cenizas de Los Bravos y los Z-66 salió este proyecto de supergrupo que, injustamente, fue un proyecto fallido y se disolvió inmediatamente después de publicar el disco, disco que, sin duda, mereció mejor suerte puesto que estaba lleno de buenas canciones de corte pop-rock por una parte , toques funky en otra y cierta comercialidad en otra, lo que les llevó incluso a participar en el Festival de Benidorm, con mas pena que gloria, pese a cantar en castellano (el disco está cantado íntegramente en inglés) y presentar una excelente canción “Solo aquí pensando” que a la sazón es la mas conocida de su trayectoria. Cabe mencionar que por sus filas pasaron músicos del calibre de Andy Anderson, hermano del cantante de Yes, Joan Bibiloni y Miguel Vicens que aún en nuestros días gozan de una excelente reputación como músicos, pero ni por esas. Una pena.
SECTA SÓNICA (“Fred Pedralbes”)
Sin la misma reputación de la Mirasol o la Dharma, Secta Sónica son otro de los abanderados de lo que se dio en llamar rock laietano, ya que manejaban con soltura y brillantez instrumental todos los palos que caracterizan el movimiento, es decir, sinfonismo, rock progresivo y, por supuesto, jazz, sin desdeñar tampoco ni el funky ni el folk. Este su disco de debut es excelente, suena como un tiro gracias al virtuosismo de sus componentes, entre los que destaca el ínclito rumbero Gato Pérez un culo inquieto que por entonces tocaba el bajo, y en el que hay destacar colaboraciones como la del genio pianista Jordi Sabatés. Si te gustan grupos como los primigenios Yes e incluso Alan Parssons, es mas que probable que te guste este álbum.
BRUNO LOMAS (“Bruno Lomas”)
Otro disco que, en realidad, es una recopilación de singles que la discográfica Discophon publicó aprovechando el tirón comercial de los mismos. Huelga decir que por esa época, el bueno de Bruno Lomas, rockero español por excelencia con permiso de Miguel Ríos, había dejado casi de lado el rock para adentrarse, a través de canciones simplonas pero resultonas, en las listas de éxitos, quizá hastiado por la poca valoración popular a sus excelentes discos de rock and roll de finales de los 60 o quizá por mera casuística económica que le permitiera mantener los lujosos coches que le gustaba pilotar y que acabaron costándole la vida. Sea como fuere, canciones como “Baby rock and roller”, “Quédate” o “Mini Mini” compitieron con ventaja con las de otros cantantes melódicos o la canción del verano gracias al vozarrón del que era poseedor el de Xátiva, y que queda patente en una mas que aceptable versión del “Rogaré”.
Otro disco que, en realidad, es una recopilación de singles que la discográfica Discophon publicó aprovechando el tirón comercial de los mismos. Huelga decir que por esa época, el bueno de Bruno Lomas, rockero español por excelencia con permiso de Miguel Ríos, había dejado casi de lado el rock para adentrarse, a través de canciones simplonas pero resultonas, en las listas de éxitos, quizá hastiado por la poca valoración popular a sus excelentes discos de rock and roll de finales de los 60 o quizá por mera casuística económica que le permitiera mantener los lujosos coches que le gustaba pilotar y que acabaron costándole la vida. Sea como fuere, canciones como “Baby rock and roller”, “Quédate” o “Mini Mini” compitieron con ventaja con las de otros cantantes melódicos o la canción del verano gracias al vozarrón del que era poseedor el de Xátiva, y que queda patente en una mas que aceptable versión del “Rogaré”.
LONE STAR (“Síguenos”)
“Síguenos” es, ante todo, un disco de rock and roll, quizá no el mas brillante de las huestes de Pedro Gené pero absolutamente salvable dentro de su discografía. En él, se alternan las versiones (“Rock de la cárcel”, “Old man river” …) ejecutadas de una forma mas que decente , y los temas propios, recurriendo incluso a su lengua vernácula, destacando “Oveja negra”, himno rebelde y, a la sazón , uno de sus temas mas emblemáticos que formó parte de su repertorio durante muchos años.
“Síguenos” es, ante todo, un disco de rock and roll, quizá no el mas brillante de las huestes de Pedro Gené pero absolutamente salvable dentro de su discografía. En él, se alternan las versiones (“Rock de la cárcel”, “Old man river” …) ejecutadas de una forma mas que decente , y los temas propios, recurriendo incluso a su lengua vernácula, destacando “Oveja negra”, himno rebelde y, a la sazón , uno de sus temas mas emblemáticos que formó parte de su repertorio durante muchos años.
MIGUEL RÍOS (“La huerta atómica: un relato de anticipación”)
El disco mas ambicioso/pretencioso, de la amplia carrera del granaíno que inauguraba su discografía en Polydor tras años en Hispavox . Un brillante relato pacifista y conceptual en una época en la que Miguel Ríos mantenía una actitud de vida flower power, especialmente concienciado con los peligros que suponían las centrales nucleares. Con colaboraciones de lujo (Massiel, Jeanette y Víctor Manuel en los textos), el disco fue alabado por la crítica pero obviado a nivel comercial, excepto en Japón en donde, sorprendentemente, está considerado una obra de culto.
El disco mas ambicioso/pretencioso, de la amplia carrera del granaíno que inauguraba su discografía en Polydor tras años en Hispavox . Un brillante relato pacifista y conceptual en una época en la que Miguel Ríos mantenía una actitud de vida flower power, especialmente concienciado con los peligros que suponían las centrales nucleares. Con colaboraciones de lujo (Massiel, Jeanette y Víctor Manuel en los textos), el disco fue alabado por la crítica pero obviado a nivel comercial, excepto en Japón en donde, sorprendentemente, está considerado una obra de culto.
BARRABÁS (“Watch out”)
La mente inquieta (y privilegiada musicalmente hablando) de Fernando Arbex seguía empeñada en colocar a Barrabás en las listas de éxitos de todo el mundo y fruto de ello es este disco en el que la compañía de discos (Ariola) no reparó en gastos y mandó el grupo a grabar a Estados Unidos. El resultado es impecable, brillantísimo, con predominio del funky bailable, de esos discos que se escuchan de una tacada que si bien no contienen un hit que destaque sobre los demás , no les sobra ni le falta de nada.
La mente inquieta (y privilegiada musicalmente hablando) de Fernando Arbex seguía empeñada en colocar a Barrabás en las listas de éxitos de todo el mundo y fruto de ello es este disco en el que la compañía de discos (Ariola) no reparó en gastos y mandó el grupo a grabar a Estados Unidos. El resultado es impecable, brillantísimo, con predominio del funky bailable, de esos discos que se escuchan de una tacada que si bien no contienen un hit que destaque sobre los demás , no les sobra ni le falta de nada.
[Redacción Nuevaola80. Aurelio Sánchez Castillo]















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